Antonio Morera Vallejo, propietario de Grupo Morera & Vallejo y MIC Insurance CompanyEntre los retos a los que se enfrenta el seguro de Construcción está la fabricación de módulos y elementos prefabricados ya que concentra parte del riesgo en las plantas de producción y añade nuevas exposiciones durante las fases de transporte e instalación. Además, Antonio Morera Vallejo, propietario de Grupo Morera & Vallejo y MIC Insurance Company, comenta que aparece un factor especialmente relevante: “la posibilidad de que un defecto de fabricación afecte simultáneamente a numerosas unidades”. Esta circunstancia, señala, “obliga a revisar tanto las coberturas de Todo Riesgo Construcción como las garantías de Responsabilidad Civil Profesional, adaptándolas a una realidad muy distinta de la construcción tradicional”.
ENTREVISTA PUBLICADA EN LA REVISTA PYMESEGUROS Nº 157
El seguro de Construcción comienza a recuperar actividad tras varios años marcados por la inflación, el incremento de los costes financieros y la ralentización de la inversión. Esa recuperación viene acompañada de nuevos riesgos que exigen un cambio en la forma de asegurar los proyectos.
Para Antonio Morera Vallejo, propietario de Grupo Morera & Vallejo y MIC Insurance Company, ya no basta con ofrecer coberturas tradicionales. El mercado reclama aseguradoras capaces de aportar especialización, conocimiento técnico y soluciones adaptadas a una actividad que evoluciona a gran velocidad.
"La demanda existe, pero las necesidades solo se están cubriendo parcialmente porque depende mucho de la compañía a la que se acuda", explica. En su opinión, el sector necesita entidades que combinen coberturas como Todo Riesgo Construcción, Responsabilidad Civil Profesional o Garantía Decenal con soluciones financieras como el seguro de Caución, además de una mayor orientación hacia la prevención del riesgo.
La previsión de Grupo Morera & Vallejo es que durante 2026 el ramo continúe evolucionando hacia productos más flexibles y especializados, capaces de incorporar servicios técnicos de valor añadido.
Morera considera que esa evolución deberá apoyarse en cuatro pilares: un profundo conocimiento del riesgo, una mayor especialización, la colaboración entre aseguradoras, constructoras, ingenierías y reaseguradores y una capacidad aseguradora suficiente para responder a proyectos cada vez más complejos.
Uno de los grandes motores de actividad será la rehabilitación del parque inmobiliario español. La necesidad de adaptar miles de edificios a los objetivos de eficiencia energética fijados para 2030 por el PNIEC y ERESEE, convierte este segmento en una importante oportunidad para el seguro.
No obstante, Antonio Morera recuerda que asegurar obras sobre edificios existentes requiere un análisis mucho más detallado que en la obra nueva. La
antigüedad de los inmuebles obliga a valorar cuidadosamente los riesgos antes de definir las coberturas más adecuadas.
Entre los retos a los que se enfrentan la aseguradoras está la industrialización de la construcción, porque está transformando su trabajo. La fabricación de módulos y elementos prefabricados concentra parte del riesgo en las plantas de producción y añade nuevas exposiciones durante las fases de transporte e instalación. Además, aparece un factor especialmente relevante: la posibilidad de que un defecto de fabricación afecte simultáneamente a numerosas unidades.
Esta circunstancia, señala Morera, obliga a revisar tanto las coberturas de Todo Riesgo Construcción como las garantías de Responsabilidad Civil Profesional, adaptándolas a una realidad muy distinta de la construcción tradicional.
Además, está la implantación de la metodología BIM que abre igualmente un debate dentro del mercado asegurador. Mientras parte del sector considera que puede incrementar la responsabilidad de consultores y contratistas y generar reclamaciones que las pólizas actuales no contemplan, otros expertos sostienen que precisamente esta metodología contribuye a reducir los errores durante el desarrollo del proyecto.
Para Antonio Morera, más allá de esa discusión, lo verdaderamente relevante es que los seguros evolucionen hacia modelos de aseguramiento integral del proyecto, ya que en un entorno colaborativo resulta cada vez más difícil atribuir un posible fallo a un único interviniente.
Otro de los cambios que ya empieza a percibirse es la incorporación de coberturas frente a riesgos cibernéticos. Aunque en mercados como el londinense ya es habitual incluir garantías por interrupciones de obra derivadas de ataques informáticos dentro del Todo Riesgo Construcción, en España su implantación todavía es limitada.
Según explica Morera, son principalmente las grandes constructoras las que demandan este tipo de protección. Aun así, ya comienzan a incluirse garantías relacionadas con la paralización de obras por ciberataques, el robo de planos e información técnica o la manipulación de sistemas automatizados. En este escenario, considera imprescindible que las aseguradoras sean capaces de diseñar soluciones a medida para cada proyecto.
La transformación del ramo también representa una oportunidad para los corredores. Morera considera que la Construcción puede convertirse en una vía de crecimiento para aquellas corredurías que buscan ampliar su especialización. De hecho, observa un creciente interés por la Garantía Decenal, que suele convertirse en la puerta de entrada a otros productos como Todo Riesgo Construcción o las distintas modalidades de Responsabilidad Civil Profesional.
Antonio Morera comenta que “lo mejor siempre es contar con una compañía especializada en el sector de la construcción que asesore al corredor y le pueda marcar el camino a seguir con sus clientes. Se trata de hacerlo de la forma más sencilla posible”. MIC Insurance trabaja con corredores de todos los tamaños y sitúa la profesionalidad, la capacidad técnica y el servicio al cliente por encima del volumen de negocio.
Su propuesta pasa por acompañar al mediador con asesoramiento especializado y soluciones integrales que incluyen Garantía Decenal, Afianzamiento de Cantidades Anticipadas, Todo Riesgo Constructor, Responsabilidad Civil Profesional para arquitectos, aparejadores y promotores, así como coberturas para gestores de cooperativas y altos cargos.
La especialización de Grupo Morera & Vallejo en este ramo tiene una larga trayectoria. Antonio Morera inició su carrera profesional en Mapfre y posteriormente desarrolló durante años su actividad como corredor de seguros, una experiencia que, según explica, le permitió conocer de primera mano las necesidades del sector.
Desde la correduría impulsó programas específicos de Responsabilidad Civil Profesional para arquitectos, aparejadores y constructores y, durante el auge inmobiliario, participó activamente en el desarrollo de los seguros obligatorios para promotores y constructores.
Hoy, entre el 60% y el 70% del negocio de MIC Insurance está vinculado a los seguros de Construcción, tanto en España como en Francia, mercados donde la entidad ha consolidado una elevada especialización.

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